Ovillo de algodón - Katia Márquez



a veces simplemente dejo pasar la vida

Respiro.
Camino.
Avanzo sin contar los pasos,
dejando que el destino me desvele el misterio,

sin perseguir la suerte que me aguarda,
a sabiendas de que cualquier encuentro
será una parte más del hilo de mi aguja.
Pacientemente observo,
sin búsquedas ni esperas,
no sea que me sorprenda alguna decepción
y le dé marcha atrás a mi ovillo
sin lograr destejer lo que ha quedado en mi memoria.
Mi ovillo de algodón,
en él me voy durmiendo
y amanezco entre su tibia suavidad,
me mezo y me reencuentro.
Así voy,
tejiendo historias con los hilos que me da la vida.
Así soy,
sin inicio, ni fin, ni despedidas.
Aquí estoy,
alimentando el canto de mis días.


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