Pasión de nuestro tiempo



Me tomas en tus brazos
de guerrero incansable,
sucumbo a tu sonrisa,
a tu voz , a tu aroma

al deseo irrefrenable,
espero ansiosa el recorrido
solapado de tus manos
y entre gemidos tan nuestros,
avivas el fuego
en esta hoguera
donde la leña arde,
y caemos rendidos
al diálogo secreto de la carne.


Laura Roda
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