Duele pronunciar tu nombre



No hay día que no te piense ni noche que no te extrañe


Me cuesta pronunciar tu nombre,
aún falta cerrar la herida ocasionada
por tu adiós, todavía duele tu ausencia,
no me acostumbro a estar sin ti.

El tiempo pasa, sin embargo, el eco de tus
palabras siguen persiguiendo mi mente,
mi corazón late tanto al recordarte,
el alma está vacía y no encuentra paz.

Sueño con tu sonrisa, extraño tus manos,
me oculto en la penumbra de tu ser,
donde estarás amada mía ¿habrás
encontrado la felicidad que yo perdí?

Entrégame una señal de tu existencia,
quiero saber si todavía necesitas el
cálido beso que te hacía fuerte pero
a mí me hacía inmortal como la fe.

Ahora hay una luz desconcertante,
soplos del viento que dejaron de
acariciar mi rostro, sólo queda esperar
que no duela pronunciar tu nombre.

Gustavo Huerta
G. H.

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