¡Todavía te amo!





Lentamente está muriendo la ilusión,

las palabras son frías sentenciando
el olvido, solamente hay una sonrisa
fingida, la costumbre llegó a nosotros.

Inventamos pretextos para alejarnos,
dejamos de tomar café juntos por las
mañanas y el vino ahora es amargo,
las miradas se desvían de los ojos.

Se terminaron los mensajes cotidianos,
la ilusión de los sábados por la noche,
ya no corremos en las tardes de lluvia,
las flores ya encontraron nuevas manos.

Necesito más de ti, no me conformo
con perderte, la soledad no es para mí
¡Todavía te amo! Busquemos la manera de
resucitar nuestros confundidos corazones.

Gustavo Huerta
G. H.

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