Guardando las palabras




La sensación no termina,
es difícil controlar la ansiedad
de decirte que te deseo como
antes, sabes, estás en mis sueños.

Mi pensamiento siempre lo
tienes, es difícil entender
que mi amor ahora es prohibido,
callar lo que se debería gritar.

Seguiré callando, guardando las palabras
ocultas del alma, conservando las
ganas desequilibradas de decir;
¡Me muero por besar tus labios!

Gustavo Huerta
G. H.


Entradas más populares de este blog

El barrio - Mario Benedetti

Celos - José Ángel Buesa

Él me queria...

De lo prohibido - Mario Benedetti

Poema XX - Pablo Neruda

Penúltimo tren - Joaquín Sabina

Poema XII - Pablo Neruda