Obsesión


No he podido olvidarte

Sentado aún en el mismo lugar
espero ansioso el regreso tuyo,
ojos tristes, no dejan de mirar
con esperanza que llegue el día.

Mis manos no son las mismas
el tiempo las trasformó en tinta,
mi cara refleja la angustia del
olvido, cruel destino perderte.

Obsesión de mi alma… sigue
intacta para esperar el regreso,
llora; desprende lágrimas de olvido
y se queda dormida para resistir.

La mente siempre me confunde,
arrebata con crueldad la ilusión,
en arena la convierte, vuela sin
dejar rastro de lo que ahora soy.

Seguiré así, solamente eso queda,
esperar en tinieblas, dejar la vida
pasar lenta dejando su destrucción
hasta sucumbir para descansar mi ser.


Gustavo Huerta
G. H.

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