Así va la vida

cuento sobre villa tapia ,imagen ilustrativa


Villa tapia se levantó hoy cansado. El cielo, como diría "un viejo que leía novelas de amor", parece una panza de conejo. Está nublado.

Me levantó y el olor a café, una constante en mi vida, se mete por mi nariz sin permiso. Miró las calles y veo un montón de mujeres que trabajan en casas de familias. Como siempre, los pobres irán a las casas de los ricos a lavarles las miserias del día anterior...

A lo lejos suena una bachata que recuerda que ayer se bebió "de a duro" y que hoy lunes sólo queda empezar de nuevo para repetir el próximo fin de semana el duro ciclo de la pobreza: trabajar, comer, jugar, reproducirse y beberse un traguito. Ah! Y ver una novelita.

Al final, los pobres de villa tapia han entendido, que la lucha por un futuro mejor, es sólo un cuento de hadas que quedó enterrado en el pasado y que no vale la pena recordar. Como un seguridad de mi trabajo ayer: para qué soñar si cómo quieras nos vamos a morir". Lamentablemente esa es la filosofía de vida de hoy. Así se vive. En la capital, el gobierno, como si fuera una banca de apuesta: observa y se ríe.
Ah! Los ricos también ríen.

Ottoniel Figueroa