Ahora no me acuerdo ya de ti

Regálame Aquella tibia mirada Aquella última Aquella que nos dedicó la despedida.

Ahora solo quedan besos al viento,
juegos de niñez que se olvidaron;
abrazos a la virgen de los excesos
que nos salvan y libran del pecado.

Ahora quedan versos en silencio,
tratados de impaciencia ya sin pies;
besos con sal que no se dieron;
la tarea ardua de segar la mies.

Ahora que no nos olvidan los muertos,
que brindan en las casas de alquiler;
se arrebatan de las mangas tantos ases
que alguna vez nos dieron de comer.

Ahora los mausoleos se pintan grises
desde que se han cerrado para mí;
ahora te recuerdo en cicatrices;
ahora no me acuerdo ya de ti.


Jimmy Solano 

También te puede interesar: "Primavera"