Éramos

Regálame Aquella tibia mirada Aquella última Aquella que nos dedicó la despedida.






Regálame
Aquella tibia mirada
aquella última
aquella que nos dedicó la despedida.

Era domingo
Éramos tú, yo, un amor destruido y dos vasos vacíos
finalmente éramos.

Regálame
La inútil paciencia mía
Esa que ahora descansa eterna
junto a mis cenizas.












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