Éramos

Regálame Aquella tibia mirada Aquella última Aquella que nos dedicó la despedida.






Regálame
Aquella tibia mirada
aquella última
aquella que nos dedicó la despedida.

Era domingo
Éramos tú, yo, un amor destruido y dos vasos vacíos
finalmente éramos.

Regálame
La inútil paciencia mía
Esa que ahora descansa eterna
junto a mis cenizas.












También te puede interesar:  " Y se cansó mi terquedad "

Entradas más populares de este blog

Una cita en la luna

Hoy ten miedo de mí - Fernando Delgadillo

Es tan poco - Mario Benedetti

El breve espacio en que no estás - Pablo Milanés

La piel es de quien la eriza

A mis amigos - Alberto Cortez

Siete crisantemos - Joaquín Sabina