Atiéndeme, quiero decirte algo que quizás no esperes doloroso tal vez. Escúchame, que aunque me duela el alma yo necesito hablarte y así lo haré. Nosotros, que fuimos tan sinceros que desde que nos vimos amándonos estamos. Nosotros, que del amor hicimos un sol maravilloso romance tan divino. Nosotros, que nos queremos tanto debemos separarnos no me preguntes más. No es falta de cariño, te quiero con el alma, te juro que te adoro y en nombre de este amor y por tu bien te digo adiós... Pedro Junco
Ese con quien sueña su hija, ese ladrón que os desvalija de su amor, soy yo, señora. Ya sé que no soy un buen yerno. Soy casi un beso del infierno, pero un beso, al fin, señora. Yo soy ese por quien ahora os preguntáis por qué, señora, se marchitó vuestra fragancia, perdiendo la vida, mimando su infancia, velando su sueño, llorando su llanto con tanta abundancia. Si cuando se abre una flor, al olor de la flor, se le olvida la flor. De nada sirvieron las monjas, ni los caprichos y lisonjas que tuvo a granel, señora. No la educó, ya me hago cargo, pa' un soñador de pelo largo. ¿Qué le va usted a hacer, señora, si en su reloj sonó la hora de olvidar vuestro hogar, señora, en brazos de un desconocido, que sólo le ha dado un soplo de Cupido que no la hizo hermosa a fuerza de arrugas y de años perdidos? Póngase usted un vestido viejo y, de reojo, en el espejo, haga marcha atrás, señora. Recuerde antes de maldecirme, que tuvo uste...
La frase de la imagen es ilustrativa Volver al barrio siempre es una huida casi como enfrentarse a dos espejos uno que ve de cerca / otro de lejos en la torpe memoria repetida la infancia / la que fue / sigue perdida no eran así los patios / son reflejos / esos niños que juegan ya son viejos y van con más cautela por la vida el barrio tiene encanto y lluvia mansa rieles para un tranvía que descansa y no irrumpe en la noche ni madruga si uno busca trocitos de pasado tal vez se halle a sí mismo ensimismado / volver al barrio siempre es una fuga. Mario Benedetti
"Él me queria... Me quería de una forma rara de esas que hacen daño. Pero que a pesar de todo es adictiva...Teníamos formas diferentes de querer. Él me daba lo que le sobraba... Y yo... Yo le daba lo único que tenía". -Frida Khalo.
Habrá que vivir como antes de tus ojos de luna llena, de tus brazos como enredadera por mi espalda, de tus labios besándome el alma, de tus manos caminando por mi cuerpo. Habrá que volver a descubrir la vida. Habrá que vivir mintiendo en todos lados, a toda las gente, amordazándome el corazón, encadenando tu nombre, aprisionándolo para que no salga de mi boca, para que no escape y corra lejos porque —seguramente— iré tras él vomitando la verdad al perseguirlo. Habrá que vivir cuidándome de todo recuerdo y espejismo. Será necesario construir una muralla, sitiarme, ser exiliado del mundo. Sé que tu voz está allá afuera con la llave lista en el bolsillo. (Tendré entonces que cambiar mi cerradura) Habrá que vivir sin prisa alguna, caminar con paso lento adonde sea. Saúl Juárez
Volver al barrio siempre es una huida casi como enfrentarse a dos espejos uno que ve de cerca / otro de lejos en la torpe memoria repetida la infancia / la que fue / sigue perdida no eran así los patios / son reflejos / esos niños que juegan ya son viejos y van con más cautela por la vida el barrio tiene encanto y lluvia mansa rieles para un tranvía que descansa y no irrumpe en la noche ni madruga si uno busca trocitos de pasado tal vez se halle a sí mismo ensimismado / volver al barrio siempre es una fuga Mario Benedetti
Ni me vengo tan pronto ni la tengo tan gorda, ni consuelo de tontos ni ganas de palmar, los jamases que asumo los tiro por la borda, no me fumo las clases a la hora de olvidar. Con coimas insolventes se escayolan fortunas, ninguna guerra mola, no hay cruzada sin dios, aunque caigan más torres gemelas de la luna no es cómico este atómico vil ataque de tos. Porque chuzos de punta llueven puertas afuera y puertas más adentro tirita el corazón, y un pibe desnutrido dormita en la escalera y un paria embrutecido vomita en un galpón. Y el sexo es otra guerra incivil, la única guerra sin héroes ni vencidos ni mártires ni santos, si dos buscan lo mismo ¡qué dulce cuerpo a tierra! tan cerca del abismo, del éxtasis, del llanto. Deliran las campanas con mil gramos de fiebre, desguaza las ventanas un vendaval impío, los gurús posmodernos dan gato en vez de liebre, cuentan que en el infierno se pasa mucho frío. Parece que fue nunca, ¿se acuerdan de la colza? Kioto s...