Ni me vengo tan pronto ni la tengo tan gorda, ni consuelo de tontos ni ganas de palmar, los jamases que asumo los tiro por la borda, no me fumo las clases a la hora de olvidar. Con coimas insolventes se escayolan fortunas, ninguna guerra mola, no hay cruzada sin dios, aunque caigan más torres gemelas de la luna no es cómico este atómico vil ataque de tos. Porque chuzos de punta llueven puertas afuera y puertas más adentro tirita el corazón, y un pibe desnutrido dormita en la escalera y un paria embrutecido vomita en un galpón. Y el sexo es otra guerra incivil, la única guerra sin héroes ni vencidos ni mártires ni santos, si dos buscan lo mismo ¡qué dulce cuerpo a tierra! tan cerca del abismo, del éxtasis, del llanto. Deliran las campanas con mil gramos de fiebre, desguaza las ventanas un vendaval impío, los gurús posmodernos dan gato en vez de liebre, cuentan que en el infierno se pasa mucho frío. Parece que fue nunca, ¿se acuerdan de la colza? Kioto s...
Las mejores frases y poemas de Amor y desamor La palabra se engaña en el papel como el oasis en los espejismos y en vez de los relámpagos del libre nos encomienda una canción cautiva puede ser asimismo un artificio talismán aportado por las lenguas o el alerta con un hilo de voz como punto de fuga o de clausura la palabra interrumpe / no vegeta convierte la memoria en un tatuaje sobrevuela el espacio como un buitre y se mete en plegarias y blasfemias como cierre virtual de los silencios lazarillo de la naturaleza salvoconducto del malentendido es un cruce de síes y de noes si se astilla o se quiebra la palabra nadie es capaz de reparar sus sílabas / con la palabra nos quedamos mudos porque todo nos queda por decir. Mario Benedetti
"Él me queria... Me quería de una forma rara de esas que hacen daño. Pero que a pesar de todo es adictiva...Teníamos formas diferentes de querer. Él me daba lo que le sobraba... Y yo... Yo le daba lo único que tenía". -Frida Khalo.
En caso de vida o muerte, se debe estar siempre con el más próximo. Antonio Machado Y está tu corazón próximo prójimo hermano a borbotones ensimismado dócil triste exangüe con terribles secretos en tu fondo con tu ebria soledad acompañada próximo algunas veces lejanísimo prójimo cuantos rostros me diste me estás dando sobreviviente atroz sobreviviente de esta herida sin labios de esta hiedra sin muro qué maga qué sin trenzas viniste ah prójimo-muchacha la primera a instalarte delante de mis ojos de niño que no sabía nada que no sabía nada mi dialecto era verte y anunciar para siempre entre diez compañías de soldados de plomo mi gran amor deslumbre mi pobre amor a cuerda vino el amigo absorto sin percances y no se habló de muertes en su cercado limbo tan sólo se jugaba al más allá y el sábado era una bruma pero sin reloj sin llave urgente ni contradicciones amigo nada más amigo muerto los padres claro como un gran subur...
Así llegas a mi, llena de tanto... de vida, de risas de tristezas, libre de espantos. Vienes por mi, vienes por tanto... sientes la brisa nuestra prisa, de seguir luchando. Así te veo venir, el puño en alto... llegas repentina me conquistas, oigo tu canto. Llegas tú, pletórica de ir soñando... de amor, de justicia no idealizas, sigo tus pasos. Alexander Galván López
Las mejores frases de Pablo Neruda Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, qué soledad errante hasta tu compañía! Siguen los trenes solos rodando con la lluvia. En Taltal no amanece aún la primavera. Pero tú y yo, amor mío, estamos juntos, juntos desde la ropa a las raíces, juntos de otoño, de agua, de caderas, hasta ser sólo tú, sólo yo juntos. Pensar que costó tantas piedras que lleva el río, la desembocadura del agua de Boroa, pensar que separados por trenes y naciones tú y yo teníamos que simplemente amarnos, con todos confundidos, con hombres y mujeres, con la tierra que implanta y educa los claveles. Pablo Neruda
La frase de la imagen es ilustrativa NO pertenece a Mario Benedetti Preciso tiempo necesito ese tiempo que otros dejan abandonado porque les sobra o ya no saben que hacer con él tiempo en blanco en rojo en verde hasta en castaño oscuro no me importa el color cándido tiempo que yo no puedo abrir y cerrar como una puerta tiempo para mirar un árbol un farol para andar por el filo del descanso para pensar qué bien hoy es invierno para morir un poco y nacer enseguida y para darme cuenta y para darme cuerda preciso tiempo el necesario para chapotear unas horas en la vida y para investigar por qué estoy triste y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo tiempo para esconderme en el canto de un gallo y para reaparecer en un relincho y para estar al día para estar a la noche tiempo sin recato y sin reloj vale decir preciso o sea necesito digamos me hace falta tiempo sin tiempo. Mario Benedetti