La frase de la imagen es ilustrativa Quiero que sepas una cosa. Tú sabes cómo es esto: si miro la luna de cristal, la rama roja del lento otoño en mi ventana, si toco junto al fuego la impalpable ceniza o el arrugado cuerpo de la leña, todo me lleva a ti, como si todo lo que existe, aromas, luz, metales, fueran pequeños barcos que navegan hacia las islas tuyas que me aguardan. Ahora bien, si poco a poco dejas de quererme dejaré de quererte poco a poco. Si de pronto me olvidas no me busques, que ya te habré olvidado. Si consideras largo y loco el viento de banderas que pasa por mi vida y te decides a dejarme a la orilla del corazón en que tengo raíces, piensa que en ese día, a esa hora levantaré los brazos y saldrán mis raíces a buscar otra tierra. Pero si cada día, cada hora sientes que a mí estás destinada con dulzura implacable. Si cada día sube una flor a tus labios a buscarme, ay amor mío, ay mía, en mí todo ese fuego se repite, en mí nada se apaga ni se olvida, mi...
"Él me queria... Me quería de una forma rara de esas que hacen daño. Pero que a pesar de todo es adictiva...Teníamos formas diferentes de querer. Él me daba lo que le sobraba... Y yo... Yo le daba lo único que tenía". -Frida Khalo.
Fue en un pueblo con mar una noche después de un concierto; tú reinabas detrás de la barra del único bar que vimos abierto. "Cántame una canción al oído y te pongo un cubata" "Con una condición: que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata". Loco por conocer los secretos de su dormitorio esa noche canté al piano del amanecer todo mi repertorio. Los clientes del bar uno a uno se fueron marchando, tú saliste a cerrar, yo me dije: "Cuidado, chaval, te estás enamorando". Luego todo pasó de repente, su dedo en mi espalda dibujo un corazón y mi mano le correspondió debajo de tu falda. Caminito al hostal nos besamos en cada farola, era un pueblo con mar, yo quería dormir contigo y tú no querías dormir sola... Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una y las dos y las tres y desnudos al anochecer nos encontró la luna. Nos dijimos adiós, ojalá que volvamos a vernos, el verano acabó, el otoño duró lo que...
Ni me vengo tan pronto ni la tengo tan gorda, ni consuelo de tontos ni ganas de palmar, los jamases que asumo los tiro por la borda, no me fumo las clases a la hora de olvidar. Con coimas insolventes se escayolan fortunas, ninguna guerra mola, no hay cruzada sin dios, aunque caigan más torres gemelas de la luna no es cómico este atómico vil ataque de tos. Porque chuzos de punta llueven puertas afuera y puertas más adentro tirita el corazón, y un pibe desnutrido dormita en la escalera y un paria embrutecido vomita en un galpón. Y el sexo es otra guerra incivil, la única guerra sin héroes ni vencidos ni mártires ni santos, si dos buscan lo mismo ¡qué dulce cuerpo a tierra! tan cerca del abismo, del éxtasis, del llanto. Deliran las campanas con mil gramos de fiebre, desguaza las ventanas un vendaval impío, los gurús posmodernos dan gato en vez de liebre, cuentan que en el infierno se pasa mucho frío. Parece que fue nunca, ¿se acuerdan de la colza? Kioto s...
La piel es de quien la eriza Aun sin tocarla Aun sin besarla Aun sin rozarla . La piel es de quien la eriza Solo con recuerdos Solo con su aliento Solo con su mirada . La piel es de quien la eriza Con besos que no se han dado Con caricias inexistentes Con la compañía ausente. La piel es de quien la eriza Con el tono de su voz Con los mensajes que le escribe y Con todo lo que no se han dado . ZECIBEL También te puede interesar : Arde y fluye
La frase de la imagen es ilustrativa Volver al barrio siempre es una huida casi como enfrentarse a dos espejos uno que ve de cerca / otro de lejos en la torpe memoria repetida la infancia / la que fue / sigue perdida no eran así los patios / son reflejos / esos niños que juegan ya son viejos y van con más cautela por la vida el barrio tiene encanto y lluvia mansa rieles para un tranvía que descansa y no irrumpe en la noche ni madruga si uno busca trocitos de pasado tal vez se halle a sí mismo ensimismado / volver al barrio siempre es una fuga. Mario Benedetti
Las mejores frases de Mario Benedetti Prohibidos los silencios y los gritos unánimes las minifaldas y los sindicatos artigas y gardel la oreja en radio habana el pelo largo la condena corta josé pedro varela y la vía láctea la corrupción venial el pantalón vaquero los perros vagos y los vagabundos también los abogados defensores que sobrevivan a sus defendidos y los pocos fiscales con principio de angustia prohibida sin perdón la ineficacia todo ha de ser eficaz como un cepo prohibida la lealtad y sobretodo la tristeza esa que va de sol a sol y claro la inquietante primavera prohibidas las reuniones de más de una persona excepto las del lecho conyugal siempre y cuando hayan sido previa y debidamente autorizadas prohibidos el murmullo de las tripas el padrenuestro y la internacional el bajo costo de la vida y la muerte las palabritas y las palabrotas los estruendos molestos el jilguero los zurdos los anticonceptivos pero quién va a nacer...