Seguir en pie



El corazón nunca olvida donde dejó sus mejores latidos


Miento, si digo: te olvidé,
no es tan fácil,
apenas hasta ayer
en mi oración te nombré.

No fueron pocas las veces
sueño de abril,
que creí perderme
en tus ojos, en tu piel.

Miento, si no admito que fallé
no es tan fácil
creí, para siempre tenerte
y de un salto, desperté.

Hoy que no me toca verte
mi fondo añil,
me pregunto nuevamente
si podré seguir en pie.

Alexander Galván López
Los mejores poemas de amor y desamor 

Entradas más populares de este blog

Penúltimo tren - Joaquín Sabina

Celos - José Ángel Buesa

Si tú me olvidas - Pablo Neruda

El barrio - Mario Benedetti

Ojalá -Mario Benedetti

Él me queria...

De carne y hueso - Edgar Oceransky