Otoño



Otoño es mi boca sin tu boca.  Otoño es mi tristeza y mis manos frías,  es mi desamparo;

Otoño es mi boca sin tu boca.
Otoño es mi tristeza y mis manos frías,
es mi desamparo;
es el alarido de toda mi sangre.
Son estas pupilas que lloraron tanto.
Otoño no es dicha, ni es armonía.
Es el diagrama de nuestras dos vidas
que se han hecho trizas.
Es esta pregunta sin una respuesta
que quedo suspensa, prendida a mi boca:
¿Por qué?
Es el vuelo calmo del ave sin rumbo.
Es tarde ceniza de grises, muy grises.
Son estas dos manos, quedaron vacías.
Y este corazón ausente al amor.


Sandra Daniela Hamberg

También te puede interesar :" Extraña vida "

Entradas más populares de este blog

Penúltimo tren - Joaquín Sabina

Ojalá -Mario Benedetti

Próximo prójimo - Mario Benedetti

Pletórica

Palabras menores - Mario Benedetti

Él me queria...

Soneto II - Pablo Neruda