Al despertar.

Suspirar por recordar el pasado
está convirtiéndose en la forma de vivir,


caminar en la calle con remordimiento
por falta de la presencia de tu sombra.

Pasan los años y cambian cosas,
con un rostro diferente observo los
escritos de amor, la soledad se niega
ahora crear una amistad para alejarla.

Es difícil volver a entregar el corazón
cuando sus heridas se niegan a calmar
la sangre, al observar la luna sin el brillo
de la esperanza, un sol negado a estimular.

Sin embargo, no hay rencor, sólo la tristeza
persiste cual maullido de un gato en olvido,
conquistaste todas mis pasiones, aprendí de
la piel al cambia de color con gotas azules.

Al despertar de mis sueños estás conmigo,
continúas acompañando al soñador quien
ganó el sobrenombre del loco enamorado
que escribe poemas por las madrugadas.

Gustavo Huerta

-

Entradas más populares de este blog

Escondido y lejos

Destino

Pletórica

Desamor

Soneto II - Pablo Neruda

Nuestra promesa

Recordándote