Amanecer en la oscuridad


Contener el deseo de estar contigo
entorpecen los días, mi paso lento
es por la esperanza de mirarte en la
calle, poder saludarte y decir, ¡te extraño!

Estoy herido en la penumbra de la soledad,
acariciando el recuerdo aferrado en la mente,
susurrando poesía escrita con el corazón a
la luna, confundiendo tus ojos con las estrellas.

Pasión desenfrenada que el tiempo no ayudó
para olvidar, los colores de las flores cambiaron
a un tono oscuro, el canto del gorrión dejó de
escucharse, el sabor del café frío es amargo.

Amanecer en la oscuridad,
empaparse con los rayos del sol
¡Gritar en el silencio…!
Mi locura bendita y yo te seguimos esperando.

Gustavo Huerta
G. H.

-

Entradas más populares de este blog

Destino

Escondido y lejos

Pletórica

Desamor

Soneto II - Pablo Neruda

Nuestra promesa

Recordándote