Cuidando mi sombra



Hoy caminé de prisa
esquivando las figuras
y los sonidos de la noche
mientras mi sombra
se dibujaba sobre las veredas.

Hoy caminé de prisa
con los ojos en mi espalda
bien abiertos, atentos.

Hoy caminé de prisa
al ritmo acelerado
de mi propia música
y del temblor de mis huesos.

Hoy caminé rígida y asustada.
Cuando logré
llegar a casa
me dolían las uñas
de ser mujer
de apretar los puños
por el miedo
de que otra sombra
pisara la mía.
Gabi Ortiz

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