Eternamente



poemas de amor y desamor


Me acostumbré tanto a verte,
ahora que no estás, busco en la oscuridad,
así son mis días, extrañando, confundido,
buscando tranquilidad donde no hay.

Camino con la esperanza de verte,
pidiendo una explicación a la soledad
porque fiel siempre vuelve, sonrío, pero en
la sonrisa hay un dolor profundo y oculto.

Mi alma es tuya, atestigua el tiempo
para nuevamente regresar a mi lado,
exige la tranquilidad dada por tu cuerpo,
por eso seguiré buscando en las sombras.

Indago la forma de encontrar tus manos,
pensar que regresarás y seguirás conmigo,
dormir para decir, todo fue un mal sueño,
al despertar observar tu sonrisa hermosa.

No importa amor si te encuentras lejos,
quiero aseverar en lo profundo del corazón,
jamás nadie despojará tu querido recuerdo,
esperaré eternamente, el alma nunca muere.

Gustavo Huerta
G. H.

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