Llamarada

Me quedo con el recuerdo de tu mirada serena
con el sabor del primer beso robado
con el roce de nuestros cuerpos desnudos
con el vuelco al corazón al despedirnos
con la calidez de un abrazo al reencontrarnos.

Me quedo con el sabor de tu esencia en mi boca
con las palabras de amor que no pronunciaste
reviviendo la pasión en este tiempo
acumulando espinas,  diciéndome que eran rosas.


Me quedo con el recuerdo del “te amo” por fin aceptado
con las promesas que faltaron por cumplir
con  la esperanza de volverte a  tener.

Me quedo contando recuerdos
y seguir de ti, hasta el final enamorada
aunque nunca pueda saber
si de verdad me amaste,
o solo fue una llamarada.

Clementh Villarreal

Entradas más populares de este blog

Enemigo - Mario Benedetti

Razones

A mis amigos - Alberto Cortez

Si buscas en mí

Seguir sus pasos.

Hablo de tu soledad - Mario Benedetti

Desvelo