Confieso


Confieso que he pecado Amé más de lo debido Entregué mi corazón, gesto tan ingenuo Aunque lo han devuelto en mil pedazos destruído Hice siempre lo querido Y confieso, no me he arrepentido

Confieso que he pecado
Amé más de lo debido
Entregué mi corazón, gesto tan ingenuo
Aunque lo han devuelto en mil pedazos destruido
Hice siempre lo querido
Y confieso, no me he arrepentido
He callado lo más mío
Y gritado lo dolido
He pecado a sabiendas
No he ignorado, no he pensado
Pues he obrado con el alma
La razón no ha emitido nunca un sonido
He perdido, al pecar, un poco la cordura
Esa que  reconoce los aullidos de la consciencia
Y confieso que no siento más que pena
De los que no saben que no existe lo prohibido
Y en mi soledad, se vienen uno a uno los pecados
Recuerdo tantos… y sonrío
Y pienso cuántos más me faltan cometer
 antes que la vida me arranque lo vivido
me pregunto, hoy, que aún no soy adulta
que no me reconozco vieja en el reflejo
que veo en la orilla de este mar inmenso
mientras camino descalza en pleno invierno
si podré seguir pecando sin arrepentirme
viviendo cada instante como siento
cantando mis canciones de amor a cuatro vientos
sin faltarle a nadie el respeto
festejando que la vida se amanece
y me regala un día nuevo, insolente,
para vivirlo en pecado, nuevamente…

C.A.R


 


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