¿Qué nos faltó?

¿Por qué dejamos apagar la magia que existía entre nosotros?
¿Por qué nos convertimos en piedra? Si éramos arena suave,
destruimos los castillos que tanto nos costó construir
dejando que el tiempo pasara sin alimentar el amor.
Tal vez; ya es tarde para recuperar lo que tanto luchamos
y nuestras ilusiones ya son otras, convertimos lo nuestro
en una fría lápida.
No pido que luchemos por lo nuestro, el amor perdura sin apremio
quedando sólo los recuerdos,
hago esa pregunta no por inquietar tu calma,
prometo respetar la promesa de estar siempre contigo,
sólo que mi mente me pregunta,
 ¿Qué nos faltó?
G.H.

Entradas más populares de este blog

El barrio - Mario Benedetti

Celos - José Ángel Buesa

Él me queria...

De lo prohibido - Mario Benedetti

Poema XX - Pablo Neruda

Penúltimo tren - Joaquín Sabina

La niña de la higuera-Mario Benedetti