Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta Rosario Castellanos

Ajedrez - Rosario Castellanos

Imagen
Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos; quizá para añadir otro interés a los muchos que ya nos obligaban decidimos jugar juegos de inteligencia. Pusimos un tablero enfrente de nosotros: equitativo en piezas, en valores, en posibilidad de movimientos. Aprendimos las reglas, les juramos respeto y empezó la partida. Henos aquí hace un siglo, sentados, meditando Encarnizadamente cómo dar el zarpazo último que aniquile de modo inapelable y, para siempre, al otro. Rosario Castellanos - Poesía no eres tú.

Ajedrez - Rosario Castellanos

Imagen
Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos; quizá para añadir otro interés a los muchos que ya nos obligaban decidimos jugar juegos de inteligencia. Pusimos un tablero enfrente de nosotros: equitativo en piezas, en valores, en posibilidad de movimientos. Aprendimos las reglas, les juramos respeto y empezó la partida. Henos aquí hace un siglo, sentados, meditando Encarnizadamente cómo dar el zarpazo último que aniquile de modo inapelable y, para siempre, al otro. Rosario Castellanos - Poesía no eres tú.

Ajedrez - Rosario Castellanos

Imagen
Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos; quizá para añadir otro interés a los muchos que ya nos obligaban decidimos jugar juegos de inteligencia. Pusimos un tablero enfrente de nosotros: equitativo en piezas, en valores, en posibilidad de movimientos. Aprendimos las reglas, les juramos respeto y empezó la partida. Henos aquí hace un siglo, sentados, meditando Encarnizadamente cómo dar el zarpazo último que aniquile de modo inapelable y, para siempre, al otro. Rosario Castellanos - Poesía no eres tú. También te puede interesar : Roca eterna

Dos Poemas- Rosario Castellanos

Imagen
1 Aquí vine a saberlo. Después de andar golpeándome como agua entre las piedras y de alzar roncos gritos de agua que cae despedazada y rota he venido a quedarme aquí ya sin lamento. Hablo no por la boca de mis heridas. Hablo con mis primeros labios. Las palabras ya no se disuelven como hiel en la lengua. Vine a saberlo aquí: el amor no es la hoguera para arrojar en ella nuestros días a que ardan como leños resecos u hojarasca. Mientras escribo escucho cómo crepita en mí la última chispa de un extinguido infierno. Ya no tengo más fuego que el de esta ciega lámpara que camina tanteando, pegada a la pared y tiembla a la amenaza del aire más ligero. Si muriera esta noche sería sólo como abrir la mano, como cuando los niños la abren ante su madre para mostrarla limpia, limpia de tan vacía. Nada me llevo. Tuve sólo un hueco que no se colmó nunca. Tuve arena resbalando en mis dedos. Tuve un gesto crispado y tenso. Todo lo he perdido. Todo se queda aquí: ...

Destino - Rosario Castellanos

Imagen
Matamos lo que amamos. Lo demás no ha estado vivo nunca. Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere un olvido, una ausencia, a veces menos. Matamos lo que amamos. ¡Que cese ya esta asfixia de respirar con un pulmón ajeno! El aire no es bastante para los dos. Y no basta la tierra para los cuerpos juntos y la ración de la esperanza es poca y el dolor no se puede compartir. El hombre es animal de soledades, ciervo con una flecha en el ijar que huye y se desangra. ¡Ah! pero el odio, su fijeza insomne de pupilas de vidrio; su actitud que es a la vez reposo y amenaza. El ciervo va a beber y en el agua aparece el reflejo de un tigre. El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve - antes que lo devoren - ( cómplice, fascinado ) igual a su enemigo. Damos la vida sólo a lo que odiamos. Rosario Castellanos También te puede interesar : Ajedrez

Nostalgia - Rosario Castellanos

Imagen
Esta frase pertenece al poema Ajedrez de Rosario Castellanos Ahora estoy de regreso. Llevé lo que la ola, para romperse, lleva —sal, espuma y estruendo—, y toqué con mis manos una criatura viva; el silencio. Heme aquí suspirando como el que ama y se acuerda y está lejos. Rosario Castellanos  También te puede interesar :  Ajedrez

Dos Poemas- Rosario Castellanos

Imagen
1 Aquí vine a saberlo. Después de andar golpeándome como agua entre las piedras y de alzar roncos gritos de agua que cae despedazada y rota he venido a quedarme aquí ya sin lamento. Hablo no por la boca de mis heridas. Hablo con mis primeros labios. Las palabras ya no se disuelven como hiel en la lengua. Vine a saberlo aquí: el amor no es la hoguera para arrojar en ella nuestros días a que ardan como leños resecos u hojarasca. Mientras escribo escucho cómo crepita en mí la última chispa de un extinguido infierno. Ya no tengo más fuego que el de esta ciega lámpara que camina tanteando, pegada a la pared y tiembla a la amenaza del aire más ligero. Si muriera esta noche sería sólo como abrir la mano, como cuando los niños la abren ante su madre para mostrarla limpia, limpia de tan vacía. Nada me llevo. Tuve sólo un hueco que no se colmó nunca. Tuve arena resbalando en mis dedos. Tuve un gesto crispado y tenso. Todo lo he perdido. Todo se qued...

Ajedrez - Rosario Castellanos

Imagen
Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos; quizá para añadir otro interés a los muchos que ya nos obligaban decidimos jugar juegos de inteligencia. Pusimos un tablero enfrente de nosotros: equitativo en piezas, en valores, en posibilidad de movimientos. Aprendimos las reglas, les juramos respeto y empezó la partida. Henos aquí hace un siglo, sentados, meditando Encarnizadamente cómo dar el zarpazo último que aniquile de modo inapelable y, para siempre, al otro. Rosario Castellanos - Poesía no eres tú.