Ángelus porteño - Mario Benedetti



Finalmente somos lo que dejamos en el corazón de las personas
La frase de la imagen es ilustrativa
NO pertenece a Mario Benedetti

Me he quedado junto al árbol
veterano y cordial en su sabiduría

un pibe alegre y andrajoso
corre y recorre el sendero sin nadie

en la gramilla blanda y celestina
dos adolescentes aprenden a besarse
y ya casi lo saben

abajo pasan autos
rojos verdes azules

en la tarde hay un pozo de silencios
y uno espera que hable el campanario

de pronto entre los grandes edificios
la bomba estalla como una desmentida

claro el pibe en andrajos se detiene
con un pie sorprendido en el aire

la pareja se desbesa de a poco
un auto verde frena como quejándose

al árbol
no se le mueve ni una hoja.


*



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