Fuego en la piel - Pablo Milanés

Paloma herida,  mi rosa sin espinas,  sentimiento que nada cambió,  hasta el día final buscarás lo que nunca llegó:  amor.

Fuego en la piel,
manantial de agua y miel,
¿cuál fue el viento que te hizo nacer
y te puso en la tierra haciéndote bella y mujer?
Libre caminas,
no hay razón que te impida
que impongas tu modo de hacer
librando batallas creciendo al rumor de otra ley.

Ellos te ven como un raro animal del placer;
ellas te ven como la que un día quisieron ser.
Paloma herida,
mi rosa sin espinas,
sentimiento que nada cambió,
hasta el día final buscarás lo que nunca llegó:
amor.



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