Soneto LXXXIII (83) - Pablo Neruda

“LA FELICIDAD ES INTERIOR NO EXTERIOR; POR LO TANTO NO DEPENDE DE LO QUE TENEMOS, SINO DE LO QUE SOMOS”. PABLO NERUDA

Es bueno, amor, sentirte cerca de mí en la noche,
invisible en tu sueño, seriamente nocturna,
mientras yo desenredo mis preocupaciones
como si fueran redes confundidas.

Ausente, por los sueños tu corazón navega,
pero tu cuerpo así abandonado respira
buscándome sin verme, completando mi sueño
como una planta que se duplica en la sombra.

Erguida, serás otra que vivirá mañana,
pero de las fronteras perdidas en la noche,
de este ser y no ser en que nos encontramos

algo queda acercándonos en la luz de la vida
como si el sello de la sombra señalara
con fuego sus secretas criaturas.


También te puede interesar : SonetoII

Entradas más populares de este blog

La piel es de quien la eriza

Extráñame

Amor no correspondido

A la orilla de la chimenea - Joaquín Sabina

De carne y hueso - Edgar Oceransky

Una cita en la luna

Yo te amaré en silencio