Hombre de hielo,hombre de fuego



Dolor que nubló tus ojos.
Las puertas se cerraron; las cerraste tú y escondiste la llave.
Mezcla de emociones, traiciones, errores, sueños frustrados....
Hombre de hielo; acerado, impasible.
Hombre de fuego; vehemente, palpitante, trémulo.
Calor que derrite el hielo y te deja ver; tan lejos y ¡tan cerca!
La noche cierra sus ojos y huye. Nace el día efímero.
Para volver a ostentar la misma pregunta
¿Se puede abrazar el pasado y evitar palpar sus heridas?
Una taza de café, la lluvia por la ventana; y el trabajo, fiel confidente.
¿Amigo, consuelo, amante tácito? ¿O verdugo cruel de lo que no es?
Pensamientos, horribles pesadillas...tiempo... ¿imposibles?...
El aire se mezcla con el sol, el sol calienta la tierra.
La tierra vuelve a repetir la novedad de algo diferente.
El día se abre paso en un suspiro tamizado, escabulléndose turbado entre las hojas.
Se dibujan los primeros rayos matinales.
Una taza de café, y el sol por la ventana comienza a derretir el hielo de años.
Hombre de hielo, hombre de fuego.


Sandra Hamberg

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