jueves, 18 de agosto de 2016

Ponme un trago más


Se llevó mi sed,
mis besos, mi pan,
mi violencia, mi pasión,
ahora dónde iré
con un alacrán
en lugar de corazón.
La perdí por K.O.,
con el campeón
desapareció del ring,
"no me busques, ciao",
escrito dejó
en el espejo con carmín.

Y los perros del mercado
ladraron al escuchar
la balada del abandonado
con un saxofón desafinado,
la canción que cantan
de bar en bar
los que beben para olvidar.

Ponme un trago más.
Lo siento señor,
pero cerramos a las tres.
¿Eran Cutty Sark?
dos mil, por favor
le invitamos al café.
Ya le he dicho que
su chica no está,
vino pero se marchó
¿qué sé yo con quien?
pagaron y en paz,
no me llamo Sherlock Holmes.

Y los gatos del mercado
maullaron al escuchar
la balada del abandonado
con un guitarrón desafinado,
la canción que cantan
de bar en bar
los que beben para olvidar.

El radiocassette
de un taxi escupió
un viejo blues de B.B.King
sobre un tipo que
por celos mató,
beibi, en Memphis (Tennesse).

Joaquín Sabina 




 

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