jueves, 30 de junio de 2016

Dignificada


Hay en la noche un grito,
y se escucha lejano.
Cuentan al sur,
es la voz del silencio.
En este armario hay un gato encerrado,
porque una mujer,
porque una mujer,
defendió su derecho.

De la montaña se escucha la voz de un rayo,
es el relámpago claro de la verdad.
En esta vida santa que nadie perdona nada,
pero si una mujer, pero si una mujer,
pelea por su dignidad.

Ay, morena,
Morenita mía,
No te olvidaré.

Ay, morena,
Morenita mía,
No te olvidaré.

Que me doy mi lugar porque yo soy mujer,
que todo lo que me pasa no me lo puedo creer,
tanto tú y la mentira, los cholos me ven,
si lo quiero o no quiero es mi gusto querer.
De tu carne a mi carne, dame un taco de res,
los prefiero y los quiero al que me dé de comer,
ya probé el que es ajeno, es el pan que no quiero,
que la voluntad del cielo me mande al primero,
que me quiera como soy, a ese sí que lo quiero.
A ese sí que lo quiero
A ese sí que lo quiero.

Te seguí los pasos, niña,
hasta llegar a la montaña,
y seguí la ruta de Dios,
que las animas acompañan.

Te seguí los pasos, niña,
hasta llegar a la montaña,
y seguí la ruta de Dios,
que las animas acompañan.

Hay en la noche un grito,
Y se escucha lejano.
Cuentan al sur,
es la voz del silencio.
En este armario hay un gato encerrado,
porque una mujer,
porque una mujer,
defendió su derecho.

De la montaña se escucha la voz de un rayo,
es el relámpago claro de la verdad.
En esta vida santa que nadie perdona nada,
pero si una mujer, pero si una mujer,
pelea por su dignidad.

Ay, morena,
Morenita mía,
No te olvidaré.

 Lila Dows -Cohen




 

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