sábado, 14 de mayo de 2016

Réquiem

Disfruté tanto tanto cada parte
y gocé tanto tanto cada todo,
que me duele algo menos cuando partes,
porque aquí te me quedas de algún modo.

Ojalá nunca sepas cuánto amaba
descubrirte los trillos de la entrega
y el secreto esplendor con que esperaba
tu reclamo de amor, que ya no llega.

Anda, corre donde debas ir.
Anda, que te espera el porvenir.
Vuela, que los cisnes están vivos.
Mi canto está conmigo.
No tengo soledad.

Si uno fuera a llorar cuanto termina,
no alcanzaran las lágrimas a tanto.
Nuestras horas de amor, casi divinas,
es mejor despedirlas con un canto.

Anda, corre donde debas ir.
Anda, que te espera el porvenir.
Vuela, que los cisnes están vivos.
Mi canto está conmigo.
No tengo soledad...

Silvio Rodríguez

                                                                                                                                


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