jueves, 31 de marzo de 2016

Ángel para un final





Cuentan que cuando un silencio
aparecía entre dos,
era que pasaba un ángel
que les robaba la voz.

Y hubo tal silencio el día
que nos tocaba olvidar
que, de tal suerte, yo todavía
no terminé de callar.

Todo empezó en la sorpresa,
en un encuentro casual,
pero la noche es traviesa
cuando se teje el azar.

Sin querer se hace una ofrenda
que pacta con el dolor,
o pasa un ángel, se hace leyenda
y se convierte en amor.

Ahora comprendo
cuál era el ángel
que entre nosotros pasó.
Era el más terrible,
el implacable,
el más feroz.

Ahora comprendo en total
este silencio mortal.
Ángel que pasa,
besa y te abrasa:
ángel para un final.

Silvio Rodríguez






 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No la conocía, bella, ligera, profundamente bella.... nos invita a fabular dentro de nuestros recuerdos

Emiliy Ramos dijo...

Y mi angel se convertia en duendecillo azul,para controlar mis desatinos irracionales,sentia mi desenfrenada pasion por poseer su cuerpo y su alma!

Emiliy Ramos dijo...

Super!